La idea de hacer este archivo de tierras y arcillas nace en las caminatas mañaneras por el entorno de la casa-taller de mi familia.
Después de casi 2 años de hacer cerámica en Berlín, en un estudio, donde recibo la arcilla empaquetada, comienzo a preguntarme por su origen, su historia, de qué paisaje viene, cómo está compuesto, si tiene aditivos, etc.
Hoy día damos tantas cosas por hecho que se nos olvida preguntarnos.
Quiero aprender más sobre la tierra que piso, sobre sus colores, sus minerales, su estructura, su resistencia.
Horche está dentro de la tercera cuenca hidrográfica más grande de España. La cuenca del Tajo, que inicia su recorrido en los Montes Universales en la Sierra de Albarracín, y que recorre varios municipios, pasando por Madrid y desembocando en Lisboa. Es una cuenca descompensada, porque hay demasiados habitantes y pocos recursos.
Muy cerca de Horche pasa el río Ungría, afluente del Tajuña, que a su vez es afluente del Tajo.
¿Por qué es tan importante el agua en la geología? Porque erosiona, deposita y transporta sedimentos de millones de años de historia. El agua es un clasificador natural.
La meseta superior de Horche a más de 930m (llamada también páramo) está compuesta de calizas y piedras carbonatadas muy porosas. Cuando llueve (agua ácida debido al dióxido de carbono de la atmósfera y suelo), el agua no se queda en la superficie sino que se cuela por las piedras y rocas, se infiltra y busca caminos hacia el subsuelo. Pero al descender, se encuentra con capas de arcillas o magras que no pueden absorber más agua (la repelen), por lo que se forman acuíferos subterráneos. Como Horche está justo sobre la meseta, la gravedad empuja el agua subterránea en las laderas, haciéndola brotar en pequeños manantiales que desembocan en el río Ungría.
Al interactuar con la geología, el agua a su paso, no sólo disuelve las rocas sino que va clasificando los materiales; disuelve las rocas de las cumbres, transporta el limo fértil al fondo del valle, drena las arenas en las cuestas y asienta las arcillas en la vega.
- Alto del Páramo: Calizas duras > Calcio y magnesio disuelto / Rocas de la Alcarria: feldespatos y silicatos > El agua rompe químicamente estos minerales transformándolos en láminas de silicato hidratado > arcillas
- Laderas y Escorrentías: Filtración y erosión > gravedades y arrastre
- Fondo de la Vega: Sedimentación > Aluvión > Arenas, Limos y Arcillas
Recolectar tierras y arcillas en Horche es recorrer con la historia geológica de la Alcarria.
La idea de hacer este archivo de tierras y arcillas nace en las caminatas mañaneras por el entorno de la casa-taller de mi familia.
Después de casi 2 años de hacer cerámica en Berlín, en un estudio, donde recibo la arcilla empaquetada, comienzo a preguntarme por su origen, su historia, de qué paisaje viene, cómo está compuesto, si tiene aditivos, etc.
Hoy día damos tantas cosas por hecho que se nos olvida preguntarnos.
Quiero aprender más sobre la tierra que piso, sobre sus colores, sus minerales, su estructura, su resistencia.
Horche está dentro de la tercera cuenca hidrográfica más grande de España. La cuenca del Tajo, que inicia su recorrido en los Montes Universales en la Sierra de Albarracín, y que recorre varios municipios, pasando por Madrid y desembocando en Lisboa. Es una cuenca descompensada, porque hay demasiados habitantes y pocos recursos.
Muy cerca de Horche pasa el río Ungría, afluente del Tajuña, que a su vez es afluente del Tajo.
¿Por qué es tan importante el agua en la geología? Porque erosiona, deposita y transporta sedimentos de millones de años de historia. El agua es un clasificador natural.
La meseta superior de Horche a más de 930m (llamada también páramo) está compuesta de calizas y piedras carbonatadas muy porosas. Cuando llueve (agua ácida debido al dióxido de carbono de la atmósfera y suelo), el agua no se queda en la superficie sino que se cuela por las piedras y rocas, se infiltra y busca caminos hacia el subsuelo. Pero al descender, se encuentra con capas de arcillas o magras que no pueden absorber más agua (la repelen), por lo que se forman acuíferos subterráneos. Como Horche está justo sobre la meseta, la gravedad empuja el agua subterránea en las laderas, haciéndola brotar en pequeños manantiales que desembocan en el río Ungría.
Al interactuar con la geología, el agua a su paso, no sólo disuelve las rocas sino que va clasificando los materiales; disuelve las rocas de las cumbres, transporta el limo fértil al fondo del valle, drena las arenas en las cuestas y asienta las arcillas en la vega.
- Alto del Páramo: Calizas duras > Calcio y magnesio disuelto / Rocas de la Alcarria: feldespatos y silicatos > El agua rompe químicamente estos minerales transformándolos en láminas de silicato hidratado > arcillas
- Laderas y Escorrentías: Filtración y erosión > gravedades y arrastre
- Fondo de la Vega: Sedimentación > Aluvión > Arenas, Limos y Arcillas
Recolectar tierras y arcillas en Horche es recorrer con la historia geológica de la Alcarria.