Esta es una invitación a explorar las tierras y arcillas de Horche.
Será la primera actividad de un programa sobre cerámica que voy a desarrollar aquí, en la casa-taller de mi familia, donde el espacio, el entorno y las características del territorio son perfectas para experimentar con materiales y, sobre todo, para juntarnos en torno a ellos.
Quiero invitarlxs a acercarnos al material desde el lugar y no desde el producto: porque antes de ser pasta arcillosa, fue tierra, manos, agua, y tiempo - fue parte de un paisaje y de una historia geológica.
Hay conocimientos que perdemos cuando nos acostumbramos a comprar los materiales preparados. Por eso conocer su origen, la tierra de la que viene la arcilla, aprender sobre sus componentes, sus características y sus transformaciones puede ser un camino para pensar una “alternativa para el futuro desde el pasado” como decía Gimbutas; explorar el proceso que va de la tierra a la arcilla, de la arcilla al barro y del barro al fuego.
El plan es salir a caminar, observar, recoger pequeñas muestras de tierra, y volver al taller para investigarlas, procesarlas y descubrir si podemos hacer piezas con ellas.
Comeremos y, al final del día, haremos figuras y objetos con nuestras manos.
No hace falta saber nada de cerámica. Sólo traer curiosidad, ganas de caminar, ensuciarse las manos y pasar un día juntxs.
