Este taller se llevó a cabo el sábado 5 de Septiembre de 2026.
La invitación consistía en explorar las tierras y arcillas desde el lugar, no desde el producto: entender que la arcilla, antes de ser pasta arcillosa, es tierra, manos, agua, y tiempo y que forma parte de un paisaje y de una historia geológica.
Hay conocimientos que perdemos cuando nos acostumbramos a comprar los materiales preparados. Por eso conocer su origen, la tierra de la que viene la arcilla, aprender sobre sus componentes, sus características y sus transformaciones puede ser un camino para pensar una “alternativa para el futuro desde el pasado” como decía Gimbutas; explorar el proceso que va de la tierra a la arcilla, de la arcilla al barro y del barro al fuego.

Después de una breve intro, salimos a caminar, a observar y a recoger pequeñas muestras de tierra [más info en este archivo] . Ese día el termómetro marcaba 36 grados, pero gracias a las varias fuentes del entorno pudimos refrescarnos en el camino..
Regresamos a la casa- taller para investigarlas, procesarlas y descubrir si conseguíamos hacer piezas con ellas.

























Gracias a Sagrario, M. José, Jorge, Sarah, Santiago, Pepe, Andrea, Irene y Sole por ser parte de este proyecto piloto y a mis maires, Eduardo y Juana por ser lxs mejores asistentes y cocinerxs.
Este taller se llevó a cabo el sábado 5 de Septiembre de 2026.
La invitación consistía en explorar las tierras y arcillas desde el lugar, no desde el producto: entender que la arcilla, antes de ser pasta arcillosa, es tierra, manos, agua, y tiempo y que forma parte de un paisaje y de una historia geológica.
Hay conocimientos que perdemos cuando nos acostumbramos a comprar los materiales preparados. Por eso conocer su origen, la tierra de la que viene la arcilla, aprender sobre sus componentes, sus características y sus transformaciones puede ser un camino para pensar una “alternativa para el futuro desde el pasado” como decía Gimbutas; explorar el proceso que va de la tierra a la arcilla, de la arcilla al barro y del barro al fuego.

Después de una breve intro, salimos a caminar, a observar y a recoger pequeñas muestras de tierra [más info en este archivo] . Ese día el termómetro marcaba 36 grados, pero gracias a las varias fuentes del entorno pudimos refrescarnos en el camino..
Regresamos a la casa- taller para investigarlas, procesarlas y descubrir si conseguíamos hacer piezas con ellas.

























Gracias a Sagrario, M. José, Jorge, Sarah, Santiago, Pepe, Andrea, Irene y Sole por ser parte de este proyecto piloto y a mis maires, Eduardo y Juana por ser lxs mejores asistentes y cocinerxs.